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Guía completa de ChatGPT 2026

De abrirlo por primera vez a usarlo como una herramienta de trabajo. Con los prompts que uso yo, listos para copiar.

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Casi todo el mundo usa ChatGPT como un buscador que contesta con frases. Funciona, y rinde una décima parte de lo que puede. La diferencia entre eso y usarlo como herramienta de trabajo no son trucos: es entender cómo piensa, configurarlo una vez y tener a mano cuatro o cinco formas de pedirle las cosas.

Esta guía es todo lo que le explico a alguien que empieza, en el orden en que se lo explico. Los prompts están listos para copiar: cambia lo que está entre corchetes y ya está. Si haces solo los bloques 3, 4 y 11, ya notas el cambio esta misma semana.

  1. Qué es en realidad el modelo mental que ahorra disgustos

    ChatGPT no busca la respuesta correcta en ningún sitio: construye la continuación más plausible del texto que le has dado. Esa frase explica el noventa por ciento de los problemas que vas a tener con él, y también por qué funciona tan bien cuando lo usas como toca.

    De ahí que invente
    Cuando no tiene material, rellena. No miente a propósito: completa el patrón. Por eso los datos que vayan a una decisión los compruebas tú, siempre.
    De ahí que el contexto lo sea todo
    La misma pregunta con dos contextos distintos da dos respuestas distintas. No es capricho: le has cambiado el material de partida.
    De ahí que discutirle funcione
    Si le señalas un fallo no se ofende ni se reafirma por orgullo: recalcula. La segunda o tercera respuesta suele ser la buena.
    De ahí que el formato importe
    Si le pides «una tabla con tres columnas» te da otra cosa que si le pides «explícamelo». No es el mismo trabajo aunque el tema sea el mismo.
  2. Los modelos cuál abrir para qué

    Arriba del todo puedes elegir modelo. La mayoría de la gente no lo toca nunca y usa el rápido para todo, que es como hacer la compra en un coche de carreras: va, pero no es lo suyo.

    El rápido
    Para lo del día a día: redactar un mensaje, resumir algo, resolver una duda. Responde al momento y para el noventa por ciento de las cosas sobra.
    El de razonamiento
    Para lo que tiene varios pasos o consecuencias: analizar un contrato, planificar, decidir entre opciones, revisar números. Tarda más porque piensa más, y se nota.
    La regla práctica
    Si el error te costaría dinero o tiempo, usa el de razonamiento. Si te costaría rehacer un párrafo, usa el rápido.
  3. Instrucciones personalizadas quince minutos que mejoran todas las respuestas

    En los ajustes hay un apartado donde le cuentas quién eres y cómo quieres que te hable. Es lo que menos gente rellena y lo que más cambia el resultado, porque se aplica a todas las conversaciones sin que tengas que repetirlo nunca más.

    Rellénalo con esto y adáptalo. No hace falta que sea bonito, hace falta que sea concreto.

    QUIÉN SOY
    Trabajo como [tu puesto o actividad] en [sector].
    Mis clientes son [a quién sirves]. Mi mayor problema ahora es [problema real].
    Nivel técnico: [alto / medio / cero]. No soy programador.
    ​
    CÓMO QUIERO QUE ME RESPONDAS
    · Ve al grano. Nada de introducciones ni de repetir mi pregunta.
    · Frases cortas. Si algo se puede decir en una línea, no uses tres.
    · Si te falta información para responder bien, pregúntamela antes de suponerla.
    · Cuando me des una recomendación, dime también qué puede salir mal.
    · Si algo es una opinión tuya y no un dato, dilo.
    · Nada de emojis, nada de "¡Genial pregunta!", nada de resúmenes al final
      salvo que te los pida.
    ​
    CÓMO NO
    · No me des cinco opciones cuando te pido una. Elige y justifica.
    · No adornes. Prefiero una respuesta corta y útil que una larga y vacía.
  4. La memoria útil si la controlas, molesta si no

    ChatGPT guarda cosas de unas conversaciones para otras. Está bien hasta que arrastra algo que dijiste una vez y ya no aplica, y entonces te responde raro sin que entiendas por qué.

    Revísala cada mes
    En los ajustes puedes ver todo lo que ha guardado y borrar lo que sobre. Es más rápido de lo que parece y evita respuestas contaminadas.
    Dile qué recordar
    «Recuerda que trabajo con autónomos, no con grandes empresas.» Se queda, y es mucho más fiable que esperar a que lo deduzca solo.
    Y cuándo olvidar
    Para algo puntual, sensible o de otra persona, usa una conversación temporal: no deja rastro ni contamina el resto.

    Para hacer limpieza rápida, pégale esto:

    Dime todo lo que tienes guardado sobre mí en tu memoria, en una lista.
    Marca con [DUDOSO] lo que creas que puede haber quedado desfasado o
    lo que dedujiste sin que yo te lo confirmara.
    No añadas nada nuevo a memoria en esta conversación.
  5. Las cuatro piezas de un prompt que funciona

    No hace falta aprenderse fórmulas con nombre. Un prompt que sale bien lleva casi siempre estas cuatro cosas, y cuando algo sale mal suele ser porque falta una.

    Papel
    Desde dónde tiene que responder. «Como responsable de operaciones», «como alguien que revisa contratos para pymes».
    Situación
    Los datos reales: quién es el cliente, qué presupuesto hay, qué se ha probado ya y qué no funcionó.
    Encargo
    Qué quieres exactamente y qué NO quieres. El «qué no» ahorra la mitad de las correcciones.
    Formato
    Cómo lo quieres: extensión, si es tabla, lista o texto seguido, y para quién se escribe.

    Esta es la plantilla en limpio. Guárdala.

    PAPEL
    Actúa como [rol concreto, con años de oficio si viene al caso].
    ​
    SITUACIÓN
    [Qué está pasando, con datos reales: quién, cuánto, desde cuándo.]
    [Qué he probado ya y por qué no funcionó.]
    ​
    ENCARGO
    Quiero que [lo que necesitas, en una frase].
    No quiero que [lo que sueles tener que corregir después].
    ​
    FORMATO
    [Extensión. Tabla / lista / texto seguido. Para quién se escribe.]
    ​
    Antes de empezar, dime qué información te falta.
  6. Dale ejemplos lo que más sube la calidad de golpe

    Explicarle cómo quieres algo funciona regular. Enseñárselo funciona siempre. Dos o tres ejemplos de lo que consideras bueno valen más que un párrafo de instrucciones.

    Te voy a enseñar tres ejemplos de cómo escribo yo. No los copies:
    extrae el patrón (ritmo, longitud de frase, tipo de palabras, cómo
    empiezo y cómo cierro).
    ​
    EJEMPLO 1:
    [pega un texto tuyo]
    ​
    EJEMPLO 2:
    [pega otro]
    ​
    EJEMPLO 3:
    [pega otro]
    ​
    Ahora describe en cinco puntos el patrón que has detectado.
    Cuando te lo confirme, escribiremos con él.
  7. Que pregunte antes de responder

    La mayoría de respuestas malas no son culpa suya: le has dado la mitad de la información. Esto lo arregla de raíz y funciona con cualquier encargo.

    Quiero que me ayudes con [lo que sea].
    ​
    Antes de escribir nada, hazme las preguntas que necesites para hacerlo
    bien. Máximo cinco, las que más cambien el resultado.
    No empieces hasta que te las responda.
  8. Que critique su propia respuesta

    El primer resultado casi nunca es el bueno. En vez de reescribir el prompt entero, hazle revisar lo que acaba de darte. Suele encontrar cosas que tú no verías.

    Critica lo que acabas de escribir como si tu trabajo dependiera de
    encontrarle fallos.
    ​
    Dime:
    1) Qué está flojo o suena a relleno.
    2) Qué has dado por supuesto sin que yo te lo dijera.
    3) Qué le falta para que sirva de verdad.
    ​
    Después reescríbelo corrigiendo eso. No me pidas permiso, hazlo.
  9. Llévale la contraria para decidir, no para redactar

    Cuando tengas algo que decidir, no le pidas que te ayude: pídele que te lo tire abajo. Es la diferencia entre usarlo como espejo o usarlo como socio.

    Estoy pensando en [decisión concreta, con cifras si las hay].
    ​
    No me des la razón. Quiero:
    1) Los tres motivos más fuertes por los que esto puede salir mal.
    2) Qué tendría que ser verdad para que funcione, y si es realista.
    3) Una alternativa que no se me haya ocurrido.
    4) Qué haría alguien con veinte años de oficio en mi sector.
    ​
    Sé directo. Si crees que es mala idea, dilo con todas las letras.
  10. Encadenar no todo cabe en un solo prompt

    Los encargos grandes salen mal de una tacada. Trocearlos en pasos, confirmando cada uno, cambia el resultado por completo.

    Vamos a hacer [el encargo grande] por pasos. No te adelantes.
    ​
    PASO 1: propón el esquema, sin desarrollarlo. Espera mi visto bueno.
    PASO 2: desarrolla solo la primera parte. Espera.
    PASO 3: sigue con la siguiente, manteniendo el tono de la anterior.
    ​
    Al final del todo, revisamos el conjunto.
    Empieza por el paso 1.
  11. Proyectos el cambio que más se nota

    Un proyecto es una carpeta con sus propias instrucciones y sus propios archivos. Todo lo que hagas dentro arranca ya con ese contexto puesto. Es lo que convierte una herramienta genérica en algo tuyo.

    Uno por frente de trabajo
    Un cliente, un producto, tu contabilidad, tu contenido. No mezcles: el valor está en que cada uno tenga su material y solo el suyo.
    Con instrucciones propias
    Lo que en un proyecto es imprescindible, en otro estorba. Aquí se afina por contexto.
    Con tus documentos dentro
    Propuestas, textos, precios, procesos. Deja de explicar lo mismo cada vez.

    Instrucciones de proyecto que puedes pegar tal cual:

    CONTEXTO DE ESTE PROYECTO
    Aquí trabajamos sobre [cliente / producto / área].
    Datos fijos: [lo que no cambia nunca: sector, público, precios, tono].
    Objetivo del proyecto: [qué tiene que conseguir].
    ​
    CÓMO TRABAJAMOS AQUÍ
    · Usa siempre los documentos que he subido como fuente principal.
    · Si algo no está en ellos, dímelo en vez de inventarlo.
    · Escribe con el tono de los ejemplos subidos.
    · Las cifras, sácalas de los archivos; no las estimes.
    ​
    QUÉ NO HACEMOS AQUÍ
    · [lo que no aplica en este proyecto]
  12. Documentos largos deja de leértelos enteros

    Súbele el PDF entero: contrato, pliego, informe, memoria. No hace falta trocearlo. Y en vez de pedirle un resumen, que no sirve para casi nada, pregúntale por lo que te afecta.

    Te adjunto [documento]. Soy [tu papel en esto: proveedor, cliente...].
    ​
    Dime, citando el apartado o la página de cada respuesta:
    1) Qué me obliga a mí exactamente, y en qué plazos.
    2) Qué pasa si me retraso o incumplo: penalizaciones y avisos.
    3) Cómo y cuándo puedo salirme.
    4) Qué tres cláusulas negociaría antes de firmar, y con qué argumento.
    5) Qué NO aparece en el documento y debería aparecer.
    ​
    Si algo no está claro en el texto, di "no consta" en vez de deducirlo.
  13. Comparar dos versiones

    Dos presupuestos, dos borradores de contrato, la propuesta de este año y la del anterior. Aquí ahorra horas y evita errores caros.

    Te adjunto dos versiones del mismo documento.
    ​
    Hazme una tabla con: qué ha cambiado | dónde | a quién beneficia el
    cambio | si me perjudica, cuánto.
    ​
    Ordena de más grave a menos. Ignora los cambios de redacción que no
    cambien el fondo.
  14. Datos y hojas de cálculo

    Puede calcular de verdad, no solo describir lo que ve. Súbele el archivo y pídele el análisis, no el resumen.

    Te adjunto [archivo con datos]. Contexto: [qué son estos datos y de
    qué periodo].
    ​
    1) Dime los tres hallazgos que cambiarían una decisión mía, no los
       que sean curiosos.
    2) Para cada uno: el dato exacto que lo sostiene.
    3) Señala cualquier cosa que parezca un error de registro.
    4) Dime qué NO se puede concluir con estos datos aunque lo parezca.
    ​
    Nada de gráficos todavía. Primero los números.
  15. Correos y mensajes difíciles

    El uso más común y el peor hecho. La clave no es pedir «un email profesional», sino decirle qué tiene que conseguir ese email.

    Escribe un email a [quién es y qué relación tengo con esa persona].
    ​
    SITUACIÓN: [qué ha pasado, con datos].
    QUIERO CONSEGUIR: [qué quiero que haga después de leerlo].
    TONO: directo pero cordial. Ni disculpas de más ni frialdad.
    LÍMITE: máximo [X] líneas. Sin frases de relleno.
    ​
    Dame dos versiones: una más suave y otra más firme.
  16. Reuniones de transcripción a acuerdos

    Pega la transcripción y sácale lo único que importa: quién se ha comprometido a qué y para cuándo.

    Te pego la transcripción de una reunión.
    ​
    Sácame:
    1) DECISIONES tomadas (solo las cerradas, no lo que se comentó).
    2) COMPROMISOS: quién · qué · para cuándo. Si no se dijo fecha,
       escribe "sin fecha" en vez de inventarla.
    3) TEMAS ABIERTOS que se quedaron sin resolver.
    4) La frase textual donde se cerró cada decisión.
    ​
    Nada de resumen general. Solo esas cuatro cosas.
  17. Decidir con el pre-mortem

    Una de las cosas más útiles que se le pueden pedir: imaginar que ya ha salido mal y explicar por qué. Saca riesgos que en positivo no aparecen.

    Estamos a [fecha, seis meses vista]. [Lo que voy a hacer] ha salido mal.
    ​
    Escribe la explicación de por qué falló, como si ya hubiera pasado.
    Sé concreto: qué se rompió primero, qué señales hubo antes y qué
    decisión mía fue la que lo condenó.
    ​
    Después: qué tres cosas puedo hacer HOY para que eso no pase.
  18. Aprender algo nuevo rápido y sin humo

    Para entrar en un tema que no dominas, esto vale más que diez vídeos.

    Quiero entender [tema] a nivel de poder tomar decisiones, no de
    aprobar un examen. Sé de esto: [lo que ya sabes, aunque sea nada].
    ​
    1) Explícamelo en cinco minutos de lectura, con ejemplos de mi mundo
       ([tu sector]).
    2) Dime las tres cosas que la gente entiende mal.
    3) Dime qué NO necesito aprender de esto y por qué.
    4) Hazme tres preguntas para comprobar si me he enterado.
  19. Imágenes las lee y las crea

    La dirección que casi nadie usa es la de leer, y es la que más tiempo ahorra: una foto de un albarán, la captura de un error, el pantallazo de una herramienta que no entiendes.

    Te adjunto una captura de [qué es].
    ​
    1) Dime qué estoy viendo, en lenguaje normal.
    2) Si hay un error o algo mal configurado, señálalo.
    3) Dime el siguiente paso concreto que debo dar.
    ​
    No me des teoría. Dime dónde hago clic.
  20. Voz y dictado para pensar en alto

    Dictar es la vía más rápida de darle contexto. Hablas tres minutos explicando un lío y le has dado más material del que escribirías en quince.

    Te voy a contar un lío tal cual lo tengo en la cabeza, sin orden.
    ​
    Cuando termine:
    1) Devuélvemelo ordenado en problemas separados, no en un texto seguido.
    2) Marca cuál es el que, si lo resuelvo, hace que los demás importen menos.
    3) Dime qué he dado por hecho sin darme cuenta.
    ​
    No me consueles ni me animes. Ordena.
  21. Buscar en internet con criterio

    Cuando busca en la web puede traerte cosas actuales, pero también repetir lo primero que encuentra. Se le pide distinto.

    Busca información actualizada sobre [tema].
    ​
    Requisitos:
    · Cita la fuente de cada afirmación, con el enlace.
    · Dime la fecha de cada fuente. Si algo tiene más de un año, avísame.
    · Si las fuentes se contradicen, dímelo en vez de elegir una.
    · Separa lo que es dato de lo que es opinión del que escribe.
  22. Que trabaje sin ti tareas y encargos largos

    Se le pueden dejar encargos programados o de varios pasos para que los haga por su cuenta. Es potente y es donde más hay que revisar: lo que hace solo, se comprueba.

    Empieza pequeño
    Dale primero algo que puedas verificar de un vistazo. La confianza se gana con resultados, no con promesas.
    Pide el rastro
    Que te diga qué ha consultado y en qué se ha basado, no solo el resultado final.
  23. Los siete errores que más tiempo cuestan

    Pedir sin contexto
    «Escríbeme un email de seguimiento» no puede salir bien: falta a quién, de qué y para qué.
    Quedarse con la primera respuesta
    Casi nunca es la buena. Responder, corregir y volver a pedir es el trabajo, no un fallo.
    Conversaciones kilométricas
    Cuando el hilo se hace eterno, se lía y se contradice. Mejor empezar de nuevo con un resumen de lo acordado.
    Fiarse de los datos
    Fechas, cifras, nombres, normativa y precios: se comprueban siempre.
    Pedir cinco opciones
    Te da cinco mediocres. Pide una y que la defienda.
    Usar el modelo rápido para decidir
    Para pensar, el de razonamiento. La diferencia es real.
    Automatizar el desorden
    Si tu proceso es un caos, automatizarlo te da un caos más rápido. Primero se ordena.
  24. Cuándo no lo uso

    Para datos que deciden dinero
    Los maneja bien, pero la fuente la miro yo. Sin excepción.
    Para lo que exige responsabilidad legal o médica
    Sirve para preparar la conversación con el profesional, no para sustituirla.
    Para información confidencial de terceros
    Datos de clientes o de personas: o va anonimizado, o no va.
    Para sustituir el criterio
    Puede darte cinco caminos y sus pegas. Elegir sigue siendo tuyo, y menos mal.
  25. La rutina semanal que lo sostiene

    Nada de esto sirve si lo usas a ratos. Esto es lo que hago yo, y no me lleva ni veinte minutos a la semana.

    Lunes
    Revisar qué se repitió la semana pasada. Lo que se repite, se convierte en prompt guardado o en proyecto.
    Durante la semana
    Cada vez que un prompt sale especialmente bien, lo guardo. Es tu biblioteca, y vale más que cualquier lista descargada.
    Viernes
    Cinco minutos de limpieza: memoria revisada y conversaciones eternas cerradas con un resumen.
    Repasa nuestras conversaciones de esta semana.
    ​
    1) Qué tipo de tarea te he pedido más veces.
    2) De esas, cuáles podrían resolverse con un prompt fijo guardado.
    3) Escríbeme esos prompts, listos para reutilizar.
    4) Qué he hecho a mano que podría haberte pedido.
  26. Por dónde empezar si no vas a hacerlo todo

    Si solo vas a hacer tres cosas de esta guía, que sean estas, y en este orden.

    Primero
    Rellenar las instrucciones personalizadas (bloque 3). Quince minutos, mejora todas las respuestas para siempre.
    Segundo
    Montar un proyecto del frente donde más tiempo pierdes (bloque 11), con tus documentos dentro.
    Tercero
    Usar la plantilla de las cuatro piezas (bloque 5) durante una semana entera, sin saltártela.

Guía rápida

  1. Instrucciones personalizadas — quince minutos una vez, mejora todas las respuestas
  2. Modelo de razonamiento — para todo lo que tenga consecuencias
  3. Un proyecto por frente — con sus archivos y sus reglas
  4. Papel, situación, encargo, formato — las cuatro piezas
  5. Ejemplos antes que instrucciones — enséñale, no se lo expliques
  6. Que pregunte antes — una pregunta suya evita tres intentos tuyos
  7. Que se critique — el primer resultado nunca es el bueno
  8. Cita el apartado — si no puede señalarlo, se lo inventa
  9. Pre-mortem — para decidir, no para redactar
  10. Rutina de viernes — guardar lo que funcionó, limpiar lo que no

Qué no resuelve

Esto te enseña a manejar la herramienta y te ahorra una barbaridad de ejecución. No te dice qué deberías estar haciendo con tu tiempo, ni ordena un proceso que ya estaba roto, ni sustituye el criterio de decidir. Esa parte sigue siendo tuya, y es justo la que marca la diferencia entre ir rápido y ir a alguna parte.

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